miércoles, 21 de julio de 2010

Remendada, Cosida y Suturada.


Frida Kahlo Dijo: “Yo no estoy enferma, estoy rota”

Pipa Fumatori Dijo: “Yo estoy remendada, cosida y suturada, nunca me compondrán, pero jamás podrán romperme” –



Remendada, cosida y suturada, Hilos desgastados entrando y saliendo por los ojales que abotonan mi corazón.

Regálame un corazón de madera, uno que pueda desechar cuando este apolillado.
Lléname el vaso medio vacío. Pero que no sea de cristal ¿Qué no ves que estoy rompiéndome?

Sácame del profundo pozo en el que estoy.

Regálame tu ausencia y remiéndame.

Todo estuvo llamándome y a nadie hice caso, tus pasos detrás de los míos, tu boca Silvando mi nombre, tu ombligo conectado a mis entrañas.

Tu ausencia es exactamente lo que pensé que sería.

Solo que un poco menos torrencial.

Solo que un poco menos tranquila.

Tu ausencia ni siquiera me tiene llorando.

Es una calma absoluta y es lo mejor que se me pudo obsequiar.

De todo lo que me ha lastimado me has dado el mayor regalo, a ti te extraño, pero nadamas, te extraño en mi cama y en los berrinches de mis manos.

¿Qué tan compenetrados están la distancia y el amor?

¿Porque la distancia siempre lleva las de ganar?

¿Por qué se rompen los pactos marcados con sangre, solo por un par de kilómetros?

¿Por qué decides “Abandonar” cuando perdiste tanto tiempo en “Buscar”?

¿Qué es la Ausencia cuando nunca se ha tenido?

He de Platicar conmigo Misma, Me contaré una y otra vez, hasta perder la cuenta.

Platicaré Con la espuma y con el vaivén de sus mares.

Con todas las caricias que me ha dado la soledad.

Siguiendo los pasos del recuerdo.

De mi principio a mi final, desde el comienzo de tu espalda hasta la última gota de mi paciencia destrozada.

Pasado, presente y futuro nada es importante ahora, estoy vacía, sin rumbo, con la garganta Destrozada y la cavidad de los ojos repletos de lágrimas.

Tú me has regalado tranquilidad, Porque eres el único hombre que no me ha Fracturado el corazón.

El nacimiento de un amor que le dio otro rumbo a mi palidéz.

El nacimiento de un hombre que llegó a darme y quitarme pesadillas.

La magia que se hizo posible con el contacto de tus manos.

Encontraste un corazón en dónde solo habían sosobras.

Ya no hay nadie cariño mío.

Ya no hay nadie de este lado del corazón, solo tú, ahora y por muchos años.

Tu ausencia, me ha despejado la mente, me ha hecho encontrarte en donde te había dejado olvidado.

Tu ausencia por otro lado me va sanando poco a poco, porque merezco todo lo que me ha pasado.

porque merezco que me hayas matado la noche anterior, me partiste y me volviste a construir.

Merezco tu desprecio en estos días y los muchos suplicios que puedas darme.

No hay nadie diciéndome que hacer, solo yo y mi necedad.

Te he borrado porque pensé que sería lo mejor, porque te escribí una carta con miles de frases, interminables y absurdas.

Un par de palabras mal cortadas, dolorosas y un pozo de infinito llanto.

Me alegra tu decisión, en el fondo creo que el contexto es el mismo, no habrá nadie que pueda amarme tanto como lo haces tú, y no habrá nadie que te haga llorar tanto como lo hice yo.

No encontraré la forma de vivir pensando día tras día el porqué te dejé ir, no me acostumbraré quizá, pero ¡Seguiré viviendo! Este "Desazón" me durará menos que un siglo y más que un sexenio.

Tengo tantas ganas de gritar:

¿Y tus caricias tan martirizantes?

¿Y si desaparecemos?

¿Y si nos vamos flotando de nube en nube?

Y si, simplemente dejas los cuestionamientos, me encuentras y me llevas lejos?

¿Y si, me compras un corazón nuevo?

¿Qué hago ahora? La vida me ha dejado de sorprender, nada de lo bello es suficiente.

¿Y nada valió tanto la pena? Todo estuvo en su lugar, todo estaba llamándonos.

Absolutamente Todo estuvo siempre donde debió estar.

Nada de lo que ha pasado pudo suceder de mejor manera, todo lo que tengo ahora es lo mejor que pude tener, aunque me duela, aunque me hiera, aunque me deje marcada, pero lo disfruto tanto que no podría vivir sin ello.

Todo, ¡hasta tú maldita ausencia está en donde debería de estar!, justo en medio de mis manos, resbalándose y escurriéndose entre mis pies.

Un pozo lleno de arena, va subiendo el nivel, y terminaré por asfixiarme.

Y hay un camino lleno de piedras ¡Y Yo de Cristal! Ja, Tambien Terminaré por Agrietarme.

Estoy rompiéndome por partes, estoy rompiéndome de vez en cuando y diariamente.

¡Creo que el sarcasmo ya no me funciona, sonreír dos veces al mes no es un aliciente, pero la menos, he logrado sonreír.

Están cosiéndome de nuevo y ni siquiera me han preguntado.

¿Y si dejan de componerme y dejan que el tiempo se encargue de lo suyo?

¡No me romperé, no me partiré, no me enfermaré! pero tendré hilos colgando hasta mis pies, le cantaré al mar, le retumbaré por las olas que vienen y van.

COSIDA, como si el tiempo se estacionara en cada esquina de mi cuerpo.

REMENDADA, porque la vida misma me confecciona uno a uno mis males.

SUTURADA, Las marcas sobre la piel son hermosas, las cicatrices no te hacen recordar, Te hacen olvidar, por eso jamás las volteamos a ver, por eso jamáz les pondremos nombre.

¡Remendada, Cosida y Suturada, Hilos desgastados entrando y saliendo en el vaivén de mis "Entrecortados" Recuerdos!





l'écrivain: PiPa Fumatori ★

martes, 13 de julio de 2010

Compartiendo Arte.

Mi galería de Foto-Arte

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domingo, 11 de julio de 2010

Barahúnda Sobre Mi Cabeza.





Pájaros revoloteando sobre mi cabeza.
Y los muy ladinos me elevaron sabiendo que le temo a las alturas, sin despegar mis talones del piso me han hecho llorar por… ¡Decrepitas Tonterías!

Pero ¡Qué le voy a hacer! Los tengo colgando del cabello, los tengo picoteándome la ira, no me dejan terminar mi recital.

Los tengo revoloteándome encima de la cabeza y debajo de los pies.
Tantos pensamientos al mismo tiempo es como ver mi reflejo en un charco de sangre, sin compostura y maltrecho.

Yo soy la costilla fumada, rota, desquebrajada, perdida, enterrada y cuarteada, de un hombre alcohólico, drogadicto, empedernido, paranoico, depresivo y ermitaño. Sí, la costilla perdida de un "Adán" que jamás existió.

¡Mierda! No soy más que señales y frases icónicas saturadas de un lenguaje tímidamente desinhibido.

Mi cabeza se ha hecho un nido sin aviso.

Una lluvia del cielo que muere en mi lengua.
Una lengua que muere con el roce de un deseo.
Un vaso más de licor y juro que recaeré en la amargura.

Estoy perdiendo el tiempo en estas letras que a la vez son tan elegantes y llenas de garrulería.

Estoy perdiendo el tiempo construyéndome un nuevo aquejamiento.

Un Reflejo sin espejo, es la respuesta de una alucinación.
Un espejo sin reflejo, es solo la piel muerta de nuestro pasado.
Un pasado mirándose en el espejo, es la incongruencia de un futuro inexistente.

Descalza y con los dedos arraigados a la tierra húmeda y sudorosa.
Desde el centro de mi ansiedad hasta la raíz de mi ombligo me detuve a meditar.

Mi locura colgando de las costillas de un muerto es un banquete de obstinación.
Tengo un suspiro sostenido, un suspiro que Dios atrapó con la yema de sus dedos.
Una manecilla descompuesta que me ha alterado los minutos.

Camino sin parar, por calles que ni siquiera recordaba.
Camino y detrás de mi no veo más que plumas desperdigadas.
Camino más lento pretendiendo pasar desapercibida, pero ¡Es inútil!

No tengo sombra, veo en lo caliente del piso la sobra de un par de alas chamuscadas.
Como los rechazados del cielo, predilectos tontos que prefirieron la desgracia.
Soy como “un descaro” que llegó llorando al cielo en busca del perdón.

¿Por qué Demonios hay tanta gente a mí alrededor? Como cuervos asechándome día y noche, como zanates saboreándose lo empastado de mis ojos.


Tanta y tanta Muchedumbre, horda, turba, hervidero, panda, caterva, chusma.
Desorden, confusión, alboroto, agitación, Tantas cosas revoloteando sobre mi cabeza y al final solo veo pájaros hediondos y muertos de hambre.

¿Estos miserables pretenden dejarme desnuda y sin piel? ¿Cómo vil carroña?
Prefiero verter mi sangre traslucida y agridulce, antes de ver sus garras enterradas sobre mis hombros.

¡Que me traigan una escopeta! ¡Que la traigan ya! me he cansado de espantarles con las manos, veremos que tan intimidantes son un par de cartuchos, y si acaso eso no funcionara, les mostrare las arrugas que tengo en el alma, los millones de torpedos que me han matado año tras año, ¡quizá eso los intimide! Y dejen de joderme de una buena vez.

No hay música, solo este malparido revoloteo.
Y juro que estoy enfermándome, no soporto tanto ruido.
Tengo el rostro sereno porque ya no tengo movimiento alguno.
Tengo los gestos apaciguados pero el alma a punto del suicidio.

¡Ven amiga! ¡Sí, amiga "Sensatez", ¡Irresponsable me abandonaste antes de terminar nuestro pacto, antes de sanarme la herida!.

Una costra sin herida y una herida sin incisión.
¡Cordura, eres un acordeón ensangrentado que se escurre por mi columna vertebral, que se encoge y se estira en cada noche de mi ingenuidad.

¡Cordura! ¡Vuelve a mí!
Ámame y no vuelvas a dejarme.
Ya no tengo más que Rasguños en los pómulos.


Pájaros revoloteando sobre mi cabeza y de un solo golpe me elevan hasta un séptimo cielo en el que pensé estaría bien por primera vez.

Y los muy ladinos se han arrepentido a medio camino y me han soltado de millones de millas para dejarme caer en una roca repleta de espinas.

Y los muy ladinos se dieron la vuelta, me dejaron caer del “tendero” en el que se posaban y se han carcajeado de mis golpes e irremediable desquebrajamiento.



l'écrivain: PiPa Fumatori ★